Marcha a Bruselas contra la reforma laboral y por los derechos sociales
Girona, 14 de Julio : CGT organiza una Consulta Popular y una performance
Los regímenes policialdemocráticos avanzan en la instauración de la vigilancia social
Tinto de Verano 2010 : Escuela de Movimientos Sociales. (Ruesta, 21-25 de Julio)
A falta de la ratificación por el Senado, el Reino de España es el estado número 20 que ha aprobado el Tratado de Lisboa, sustrayendo a su ciudadanía el derecho a informarse, debatir, apoyar u oponerse al mismo. No así fue el caso de Irlanda, que pasará a los anales de la historia reciente como el único país que se atrevió a decir No a la Europa de los ricos, pero su negativa de poco sirvió frente a la entrada en vigor - en enero de 2009 - del nuevo Tratado antidemocrático, neoliberal y netamente capitalista.
Esta ratificación por el Parlamento español, sin presión en la calle, sin oposición mediática, sin publicidad, sin debate público, y con la selección española de fútbol triunfando en la Eurocopa, es el estilo que nos promete la nueva Unión Europea : entretenimiento y cotilleo fashion para todos y todas, mientras la clase política - muy profesional, experta y entendida - decide en silencio por los demás. Que demasíado preocupados/as andamos con lo del euribor por las nubes, los despidos, la subida imparable de precios, el paro, y llenar el depósito del coche para ir al curro. “Dejémosles que disfruten de la vida, que ya estamos los/as políticos/as para pensar por ellos en las cosas importantes, que son para el bien de todos….. nosotros”, es decir : los poderosos, los que invierten y especulan en bolsa, los que reestructuran y deslocalizan empresas, los que arman los ejércitos, los que ganan fortunas con las infraestructuras, la construcción y las viviendas, lo que carceleros y cazadores de inmigrantes sin papeñes….
Tenemos un problema, y el problema se llama UE : un proyecto político del capitalismo globalizado y esclavizador de países, pueblos, trabajadores/as e inmigrantes.
CGT reitera su compromiso en la denuncia y en la lucha contra la UE, y nos seguimos preguntando “UE, ¿para qué ?, ¿para quién ?”. Y las respuestas son desgraciadamente tozudas : para crear una superpotencia militarizada y antidemocrática y para los ricos de la política, el comercio, la industria y las finanzas.
¿Seremos capaces de hacerlo frente ?